Animales en extincion

jueves, setiembre 28, 2006


EL YACARE OVERO animal en extinción por Leandro Paez Juarez, Franco Massai y Breydi Aranda Rojas
NOMBRE CIENTÍFICO:GENERO: Caiman ESPECIE: latirostris
NOMBRES VERNÁCULOS: Yacaré overo; Yacaré ñato; Yacaré de hocico ancho; Jacaré-de-papo-amarelo (portugués); Broad snouted caiman (Inglés)
TAMAÑO: Al nacer pesan unos 40 gramos y miden 22 centímetros. El tamaño de adulto actual para un macho está en el orden de los 2, 60 mts de longitud y unos 80 kg de peso. Registros históricos citan animales de hasta 3,2 mts.
CARACTERÍSTICAS GENERALES: Su cuerpo comprimido dorsoventralmente, la cola musculosa y afilada lateralmente, mas una piel prácticamente impermeable y con manchas de camuflaje, lo transforman en un nadador perfectamente adaptado a lugares ricamente vegetados donde gracias a sus ojos y narinas de ubicación dorsal puede pasar desapercibido tanto para potenciales presas como para predadores.
HABITAT: Su existencia está indefectiblemente asociada al agua, aunque a diferencia de la mayoría de los Crocodylia, no son fáciles de observar en los grandes espejos o cursos de aguas limpias. El yacaré overo prefiere ambientes acuáticos en general de poca profundidad y casi siempre fuertemente vegetados, lugares de muy difícil acceso para la mayoría de los predadores (incluído el ser humano), y con una gran abundancia de alimento. Las poblaciones mas interesantes de la especie se encuentran en los grandes esteros asociados a las planicies de inundación de los ríos de llanura como el Paraná, el Uruguay y el Salado. Una fracción de la población suele permanecer cerca de los canales o cavas de erosión hídrica dentro del monte, alejados varios kilómetros de espejos de agua permanente.
BIOLOGÍA: Los yacarés dependen de la temperatura exterior para desarrollar sus actividades, por lo que en invierno su vida se limita a unos pocos movimientos para exponerse al sol o sumergirse. Cuando llega la primavera y los primeros calores, los yacarés comienzan a alimentarse hasta llegar al pico máximo de actividad en la temporada reproductiva. En este período se producen algunas disputas territoriales hasta que comienzan las cópulas. Los apareamientos se producen siempre en el agua, luego de que el macho, tras una persecución de duración variable, logra atrapar y cubrir a la hembra. Una vez fecundadas, las hembras se alejan a lugares apartados, a veces a kilómetros de los ambientes de residencia habitual en aguas permanentes, incluso a la profundidad del monte, para iniciar la construcción del nido. Estos montículos de materia vegetal, tierra, arena, ramas y deyecciones, actúan como incubadoras naturales, especies de silos que por el calor del sol y la fermentación producen una temperatura interior casi uniforme durante todo el ciclo, que dura unos 70 días. Las posturas se producen entre principios de diciembre y mediados de enero, y dependiendo del lugar y el carácter de la hembra, pueden observarse actitudes de defensa del nido, que se manifiestan con marcada agresividad para con cualquier intruso en las cercanías. Se estima que en condiciones naturales, al finalizar el período de incubación, solo eclosionan entre el 30 y el 50% de los huevos puestos en la temporada. Esta elevada mortandad embrionaria puede deberse a factores ambientales directos como las inundaciones o las sequías extremas, aunque también tienen gran influencia algunos indirectos, como la predación de huevos que se produce en años relativamente secos, donde hasta el 50% de los nidos en el monte y el 80% de los nidos en albardones, se transforman en alimento para otros animales. Contra lo que podría suponerse, aún no ha pasado lo peor. Los recién nacidos con su pequeña masa corporal, quedan expuestos a garzas, cigueñas, zorros, iguanas, caranchos, y toda clase de carnívoros del humedal. Por otra parte, las primeras heladas sorprenden a los pichones con un peso inferior a los 70 gramos, por lo que si no encuentran un lugar apto para refugiarse, difícilmente superen el primer invierno. Raramente el 10% de los animales que nacen, alcanza a cumplir un año. Esto fácilmente explica la estrategia reproductiva de la especie, que como en el caso de la mayoría de los reptiles, producen una frágil, pero abundante descendencia, lo que garantiza que al menos unos pocos lleguen al estado adulto.
ESTADO POBLACIONAL: Como en la mayoría de los cocodrilos, su situación se encuentra en estado de recuperación gracias a los controles internacionales y al estímulo a los programas de utilización comercial conservacionista, o programas de uso sostenible. Si bien la especie en general aún se encuentra incluída en el Apéndice I de CITES, en el año 1997 la población santafesina de Caiman latirostris fue transferida al Apéndice II, lo que habla a las claras de una franca recuperación. De cualquier modo persisten algunos aspectos preocupantes con respecto al futuro, y curiosamente no están relacionados con la caza furtiva ni con la utilización comercial, sino con la pérdida de hábitat, ya que continúa vigente la práctica de algunos productores de secar esteros mediante la canalización. Esta conducta ha producido la muerte de decenas de miles de animales en los últimos años. La única herramienta de conservación para detener este proceso, es la valorización económica de los humedales en su estado actual. Dicho en otras palabras, el estero vale si vale lo que hay adentro, y finalmente, si vale, se conserva.
EN ARGENTINA...

Caimán lastirosis
El yacaré overo presenta la mayor amplitud de dispersión, llegando hasta los 32º Lat. S; en cambio, el yacaré negro presenta un área de distribución más ligada a la cuenca del río Paraguay extendiéndose sólo hasta los 29º Lat. S.

Caimán yacaré
PROGRAMA DE USO SOSTENIBLEEl Proyecto Yacaré se inició en la provincia de Santa Fe en el año 1990 con el objetivo de recuperar la situación poblacional del yacaré overo, y garantizar la conservación de los ecosistemas que la especie comparte con una increíble variedad de aves, reptiles y mamíferos obligadamente asociadas a los humedales. Hacia principios de la década del 70, la irracional sobrecaptura de cocodrilos en la naturaleza a escala mundial, hizo temer por la extinción de la mayoría de las especies. Diferentes países comenzaron entonces a desarrollar programas de trabajo para garantizar su conservación. Muy pronto se hizo evidente que la protección de áreas de reserva o santuarios y las prohibiciones, resultaban insuficientes para conservar ecosistemas, cuando por otra parte, las demandas de la sociedad humana se incrementan de manera sostenida.
Países como Zimbabwe, Estados Unidos, Australia y Venezuela, comenzaron a trabajar entonces con un sistema que combina la utilización del recurso en la naturaleza y la crianza en cautiverio. La técnica se denomina Ranching, Rancheo, o "Cosecha de huevos silvestres para cría en granjas", y consiste en mantener los reproductores en la naturaleza, extrayendo solamente los huevos, y retornando al medio silvestre un año después, los que en condiciones naturales sobrevivirían.
El proyecto santafesino justamente se basa en esta técnica, por lo que fue denominado "Programa de Rancheo Experimental del Yacaré Overo". La iniciación de este programa se decide luego de una serie de estudios desarrollados durante la década del 80', que si bien demuestran que la caza ilegal de caimanes es un indiscutible factor de retroceso poblacional en las áreas de fácil acceso, siempre se mantienen núcleos "intangibles" para los cazadores, que se transforman en usinas de repoblamiento cuando los furtivos se retiran por la falta de animales. Estas verdaderas "reservas genéticas", son los esteros del centro y norte provincial, enormes humedales inmunes a la mayoría de las sequías e inundaciones, totalmente cubiertos por vegetación implantada y flotante sobre niveles de agua sumamente estables, y además, riquísimos en moluscos, peces y pequeños vertebrados. Estos ambientes, considerados "tierras improductivas", y sus habitantes, tienen un enemigo mortal. La canalización para "secado" del estero, en teoría le permite a los propietarios "recuperar" tierras para la producción, aunque la utilidad de las mismas resulta como mínimo dudosa, y el precio pagado por esta mejora es la desaparición de miles de yacarés, carpinchos, nutrias, aves acuáticas, pequeños peces y moluscos, con el agravante de que nadie percibe un solo centavo por estas toneladas de biomasa desperdiciada. Si bien "apelar" a la sensibilidad de los propietarios puede dar resultado en algunos casos, suele ser mucho mas efectivo el estímulo económico, y hoy en todo el mundo está comprobado que los ganaderos y agricultores que perciben algún ingreso por la venta de huevos de cocodrilos, son los primeros interesados en la conservación de estos humedales, invalorables reservorios para la supervivencia.
Es un hecho que la conservación in situ de los recursos naturales será imposible de mantener en el futuro, en la medida que los ecosistemas no aporten beneficios concretos ante las justificadas demandas de una sociedad que requiere mayores superficies productivas. El único mecanismo para disminuir o anular el ritmo de modificación ambiental con fines productivos, es justamente transformar en "productivos" los ambientes en riesgo de desaparecer. La valorización en términos económicos de la naturaleza, es hoy el fundamento del "Uso Sostenible" impulsado por la Unión Mundial para la Conservación, que didácticamente lo explica como: "Tomar el interés que produce un ecosistema, garantizando la subsistencia del capital para las generaciones por venir".
En la Convención de CITES de 1997 en Zimbabwe, se produjo el cambio en el status poblacional del yacaré overo en Santa Fe, permitiendo su explotación comercial por el sistema de rancheo, lo que implica que una fracción de los animales nacidos de los huevos cosechados, pueden ser derivados al engorde comercial, produciendo un retorno económico a quienes favorecen la conservación del humedal.
EL TRABAJO EN SANTA FEEl proyecto yacaré inicia las cosechas de huevos en el mes de enero, a partir de los datos aportados por los informantes locales, que en general son empleados de estancias ganaderas. Por lo regular estos trabajos se realizan con caballos, ya que es la única forma de acceder a esos lugares. En algunos casos los nidos son marcados desde el aire con la ayuda de un helicóptero y en los casos en que es posible, con la misma herramienta se realizan las cosechas. En unos pocos casos, las cosechas se realizan con hidrodeslizador o con piraguas, ya que los lugares de nidificación raramente son accesibles para esos medios. En todos los casos, al momento de retirar los huevos del nido, se marca la posición con pinturas en aerosol, a efectos de respetarla luego en la incubadora. El modificar esto en estadíos tempranos, podría matar al embrión. La postura promedio es de 37 huevos por hembra y el traslado se realiza en contenedores plásticos con el agregado de material de nido, hasta la incubadora en Santa Fe.
Los huevos son posicionados en la incubadora, con material vegetal similar al encontrado en los nidos. Se les provee una temperatura uniforme de 31° y la humedad se mantiene en el 98%.
Al momento del nacimiento, todos los huevos del nido son retirados y luego de un tiempo de espera para que la mayor parte nazca por sus propios medios, los técnicos del proyecto facilitan el nacimiento de los restantes, como lo haría su madre en la naturaleza. Aproximadamente el 90% de los huevos cosechados produce pichones.
Los pichones son marcados, pesados, medidos y alojados en piletones de cemento que durante el invierno se mantienen calefaccionados. Se los alimenta cinco veces por semana con un balanceado elaborado en la estación de cría, con lo que se obtiene un crecimiento unas diez veces superior al que se produce en condiciones naturales. Al finalizar el período invernal, luego de una mortandad en crianza inferior al 5%, los animales son liberados en la naturaleza entre los meses de octubre y noviembre con todo un verano por delante para adaptarse a la nueva situación. Desde sus comienzos en 1990, ya han sido liberados en la Provincia de Santa Fe, mas de 10.000 animales.
Esto es lo que nosotros pensamos sobre el yacaré overo

La verdad a nosotros nos parece que usar los reptiles solo para hacer ropa de moda es una abominación y que esos animales no se tendrían que discriminar como los más feos porque si los miras bien son animales hermosos. Nos gustaría recibir tu comentario.

6 Comments:

Anonymous maruu,. said...

Chikoos!
Alta Opinion personal!..=P

jaja,, pero puede qe tengan razoon!

Los dejo..

:.maru.:

5:39 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

a mi me parece que son muy solidarios al querer ayudar a los animales que estan por extinguirse sigan asiiiiiiiiiiiiiii

12:08 p. m.  
Blogger ayelen said...

hola para mi no tendriamos q cazar a los animales xq asi estamos evitando q desaparezcan

8:02 p. m.  
Blogger ayelen said...

hola para mi no debemos cazar a los animales xq si los cazamos estamos en riesgo q en tiempo no existan +



lo dejo

☺aye☺

8:04 p. m.  
Blogger alejandro ernesto said...

Quisiera saber, si es real lo descripto por los primeros colonizadores del Rio de La Plata, que apuntaron que: "en las playas se podia ver "grandes lagartos acuaticos" tomando sol y algunos mas largos que nuestras canoas" ¿seria posible que lo que vieron los primeros adelantados fueras yacares?

8:13 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

TIENEN RAZON SIGAN AYUDANDO A LOS ANIMALES EN EXTINCION




LOS DEJO


ANONIMA

12:44 p. m.  

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